Marilyn Manson: Satán pierde adeptos
Marilyn Manson.Espectáculos /
Born villian se llamará el álbum que editará este año, del que ya adelantó el tema homónimo con videoclip incluido. Pese a que afirmó que sus fans dirán que es el mejor de su carrera, parece no haberse podido adaptar al cambio de los tiempos. Y lo que ayer sorprendía, revulsivo, empieza a quedar viejo.
Por Jorge Belaunzarán
El fin del mundo fue algo que me fascinó desde los 13 años porque siempre me decían que estaba por llegar. Cuando finalmente me di cuenta que no era cierto, creo que me convertí en lo que antes me daba miedo”. Pocas frases mejores para empezar el año en el que la fantasía del deseo (siempre irreal aunque bien encaminada) busca su concreción: 2012 como final del mundo puede ser apenas una metáfora del final del mundo conocido. Y esa es una hecatombe peor que la del final definitivo: luego del cambio, hay que seguir. Y ahí hay que vérselas, por qué no, con las verdades de alguien como Marilyn Manson, que para anunciar su próximo disco luego de tres años sin grabar, sacó un video escabroso, como tanto le gusta. Pornografía, mutilación, abusos sexuales a menores, sangre (mucha) se distinguen en Born Villian, la canción que da título al álbum. Claro que si además de por su revulsión Marilyn Manson pudiera provocar olas de sensaciones por su música, entonces habría que hablar de otro fenómeno. Pero teniendo en cuenta que, de alguna manera es hijo de Kiss (banda de la que se declaró simpatizante ya que los vio cuando era un púber y lo impactaron profundamente), más bien valdría hablar del final de un tiempo en el que hacía falta disfrazarse para ser uno mismo.
En palabras de Fabiana Cantilo se podría decir: somos presas del tiempo, así en su sentido ambiguo de prisioneros y cazados. Y Marilyn Manson parece ser uno de los más apresados. El video bien viene para fanáticos y seguidores, gente que gusta del gore y las escenas tortuosas, pero está hecho para reírse del asco o de la ofensa que puede provocarle a quien con eso se repugna o molesta. O sea, está hecho para reírse de la ingeniosa broma que se pergeñó. Hacer lo mismo que hace 15 años no evidencia coherencia ni consecuencia, sino el calificativo que los griegos usaban para designar a los que no les interesaba la política: estúpido. No por eso aburre, sencillamente no convoca. Levanta el gesto de: ¿otra vez sopa?
Marilyn Manson justificó casi toda la puesta en escena de su carrera a partir del castigo que sufrió en su escuela cristiana cuando era chico. Las excusas, hoy que las galaxias individuales son tan conocibles y reproducibles a través de Internet, sobran. Razones para justificar el dolor (el de quien sea) hay como para armar dos Wikipedia. Por eso sólo aportan a un mejor entendimiento de las personas y sus relaciones; ya no justifican a nadie (tal vez nunca lo hicieron, pero el Conde de Montecristo con su hambre de venganza por siglos levantó admiración). Si bien la queja en general es mayor por aquello de que el que no llora no mama, en verdad nadie se la cree mucho. Se perdió el efecto justificatorio de una infancia infeliz. No por desmerecer ni por ningunear dolor alguno, sino porque las posibilidades de superación de esa circunstancia son infinitamente superiores a las que existían apenas décadas.
“La idea es que no existen las personas buenas y las personas malas, sino que todo ser humano es al mismo tiempo bueno y malo. Así, esforzarse en cumplir los preceptos morales del cristianismo es inútil, porque ello no elimina la parte mala de la persona, que es imposible de eliminar, sino que conduce a la hipocresía. La única solución posible es la aceptación de la propia maldad inherente a la naturaleza humana, lo cual constituye la filosofía profunda del grupo.” Dice como parte de su filosofía. Sí claro parece que aún muchos quieren ser malos, o algo parecido. Pero más prosaico y legítimo es que todos se mueven por sus intereses. En donde ser o querer ser bueno, también es un interés. Decir: “Cuando todo el mundo quiere destruirte, todos los días son tu último día y cada actuación puede ser la última. El Anticristo no soy sólo yo. Es un estado mental colectivo del que Estados Unidos necesita que le despierten. Ese es el propósito de esta gira, quizás de mi vida: hacer que los estadounidenses se den cuenta que no tienen que creer en algo sólo porque se lo han estado inculcando toda la vida”, suena a verdad que desde otros zonas del mundo ya se dijo antes y mejor; y el hecho de necesitar un enemigo para motivarse poco a poco va cayendo en desuso. Marilyn Manson, apenas pasado los 40, parece repetirse como muchos otros rockers. La diferencia que lo hace en el concepto de lo que quiere de la música, mientras otros lo hacen sólo musicalmente, y en la búsqueda de algo que a ellos también los sorprenda. Una pena, porque su metálico sonido y su voz rasposa energizaban lindo.
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