Mantenerse vivo es un gran premio

15.12.2011 | 23.33 Comentar   |   FacebookTwitter

Bob Gruen.
Entrevistas /  Entrevista a Bob Gruen. El fotógrafo del rock estuvo en Buenos Aires para la inauguración de rock seen, la muestra en la que expone las imágenes que capturó de casi todos los grandes del género más popular del último siglo. Apacible, le gusta más escuchar que hablar, como si el más ignoto colaborara para que él encuentre aquel sentimiento que busca en cada foto.
Por Jorge Belaunzarán

Todos quieren saber cómo hizo. En realidad quieren conocerlo para saber cómo hizo. Como si lo que hizo lo hizo porque alguien le reveló una fórmula secreta equivalente a la de la Coca Cola y por eso abrió la puerta del Olimpo, que nunca es uno solo. Para todos lo que quieren conocerlo el Olimpo es el rock and roll; sus dioses, todos los rockeros. Se puede decir, sin faltar al respeto ni a la verdad, que él los fotografió desnudos, a los rockeros; desnudos en el sentido más íntimo del término, en el que la ropa es lo de menos. Para eso hace falta un tipo de habilidad especial. Justamente la que él, Bob Gruen, supo cultivar y desarrollar. Cuidó. De la manera más acertada, es decir, de la manera en que pudiera perdurarle por décadas. Así se convirtió en El fotógrafo del Rock, que no es un mote propio, sino el que el público terminó por darle. Como si fuera un rocker más, o un dios de ese Olimpo de seres que el resto de la humanidad aprecia/adora como privilegiados, aunque sin el talento que, como por arte de magia, atribuye a los que él fotografió. Por eso el resto de la humanidad, con cierta envidia, una y otra vez le pregunta: cómo hizo, cómo conoció a Lennon, cómo.

-¿Le cansa que le pregunten por Lennon, o por el contrario, lo llena de orgullo?

-Tengo muchísima suerte de estar envuelto en lo que fue y es la vida de Lennon. Ha sido una suerte conocer a una de las personas más respetadas en todo el planeta; me sentí muy afortunado cada vez que lo veía.

-¿Le gustaría que le preguntaran más sobre la calidad de sus fotografías, cómo las logró desde el punto de vista técnico?

-Sólo a veces me preguntan por la fotos. La gente está más interesada en saber a quién conozco o conocí, y cómo era mi vida antes. Pero creo que las fotos hablan por sí mismas. Muchos artículos llevan algunas de mis fotos, y ahí un poco está la respuesta de lo que la gente busca.

-¿Prefiere la fotografía en vivo o posada?

-A alguna gente le gusta tener música de fondo mientras trabaja; a mí me gusta tenerla delante. Prefiero disfrutar un buen show en vez de estar en un estudio. Pero estoy cómodo en los dos ámbitos.

-¿Puede disfrutar del show cuando saca fotos?

-Sí. Mucho. Bailo y canto. No mucho bailo en realidad jajaja. Tomar fotos en un concierto es mucho más divertido que trabajar en una oficina.

-Según su criterio, ¿cuál es el secreto para descubrir una buena fotografía?

-Tenés que tener una percepción de lo que está pasando. Me gusta capturar más que los hechos, el sentimiento; tener más comprensión, más percepción para poner más pasión en la foto.
Gruen, la amabilidad con la que habla, el respeto con que transmite, comunica que hay una parte no tan clara como la que se supone que reina in eternum en el Olimpo, de la que no va a hablar. Por reserva. Y más por imposibilidad práctica de explicar: quién creería que puede haber oscuridad donde reina la luz. Después de todo no son suficientes los que nacieron para mirar lo que pocos quieren ver.

-Los indios decían que la foto le robaba el alma. En ese sentido, quien se deja fotografiar tiene que tener mucha confianza en quien lo fotografía. ¿Cuál es su virtud para que tantos artistas, por lo general temerosos del entorno, confiaran en usted?

-Yo no juzgo a la gente, soy abierto para muchas personalidades distintas y para muchas de sus facetas, y me interesa conocer y saber sobre distinta gente de distintas partes del mundo. Mucha gente dice que se siente muy cómoda conmigo.

-Es una especie de Joe Strummer (quien fuera líder de The Clash y al que también fotografió: en su sitio, donde expone algunos de sus trabajos, cuenta que a Strummer le gustaba escuchar a la gente, saber de sus historias más que contarles la propia)

-Jaja, él fue un gran tipo. Le encantaba escuchar a la gente. Era distinto a muchas estrellas de la música, que sólo hablaban con la gente: él escuchaba. A mí me gusta escuchar a la gente, es la única manera de aprender.

-¿Tuvo pedidos de algunos artistas para no publicar fotos que ya le pertenecían?

-A veces pasa. Y lo respeto. Prefiero trabajar para alguien durante muuucho tiempo, porque tenemos un respeto mutuo, en vez de avergonzar a alguien y nunca más encontrarnos, o vernos poco. Gano poco dinero como fotógrafo, y es muy importante para mí trabajar muchas veces con la misma gente. Entonces trato de no hacer nada para que la gente se sienta avergonzada. Y lo entiendo: no me gustaría que alguien me hiciera sentir lo mismo. Así que respeto esa sensación, y respeto a la gente con que trabajo.

-Usted es una especie de celebridad del rock...

-Así está empezando a parecer ahora. Mantenerse vivo es un gran premio.

-¿No lo es desde hace años?

-No sentía eso antes, me sentía como un trabajador que trabajaba duramente.

-¿Qué cambió en su vida a partir de esa celebridad, cómo se siente?

-¡Está muy bueno! jajaja. Está muy lindo. Recibir tanto respeto después de tanto trabajo...

-¿Ahora entiende de otra manera a los rockers que fotografió?

-Siempre entendí la realidad en la que vivían. La fama no cambia cómo sos y cómo sentís cada día como persona. Todos somos bastante iguales. La fama es solamente que la gente sabe más tu nombre y lo que hacés. Pero seguís teniendo la misma dificultad para conseguir un taxi bajo la lluvia. No todo cambia.

-¿No tiene limousine que lo lleve?

-No todavía jaja. A veces.

-Los artistas son muy cuidadosos de su imagen. ¿Qué cree que logró captar para que tantos se dispusieran a que les saque fotos y lo hiciera durante tanto tiempo?

-Me gusta poder llegar a transmitir lo que el artista realmente siente de él mismo. Hice varias fotos con Tina Turner, Yoko Ono, The Clash, muchas bandas. Y me pasó de ir viendo que los artistas me pedían copias de la foto. Y luego que algunas me pedían copias para poder mandárselas a su mamá. Ahí sé que hice bien mi trabajo. Es muy lindo darle una foto a alguien que siente que así es como se quiere ver. A muchos fotógrafos les gusta exponer una parte de la personalidad que normalmente no se ve. A mí me gusta mostrar una persona como le gustaría que lo viera su madre. Lou Reed me mandó una nota agradeciéndome una foto que le regaló a su mamá, que la puso en la mesita de luz. Bob Diddley lo mismo. Esas cosas me hacen sentir muy, muy bien. Sean Lennon me contó que le mandó a su familias las fotos que tomé con él de bebé con Yoko y John. Y eso me hace sentir muy bien. Mucho más que publicar en una revista. Significa algo muy personal, muy íntimo de la persona a la que uno le está haciendo fotos.

-Impagable.

-Lou Reed es un tipo duro para complacer jajaja.

-¿Qué hace cuando saca una foto pensando que ya la tiene y al ir a editarla no le gustó ni medio?

-Eso pasa todo el tiempo, por eso saco muchas fotos. Espero tener una buena. Y cuando era fílmico, todavía más, porque no se ve hasta que no le revelás. Y un montón de veces creías que tenías una buena toma pero después te dabas cuenta de que te faltaba luz, o el encuadre te había fallado; era una gran decepción. Pero lo único que hay contra eso es sacar muchas fotos.

-¿Hubo algún rockero que le hubiera gustado fotografiar y no pudo?

-Siento mucho no haber conocido nunca a Ottis Reading. Era un poquito antes de mi tiempo. Pero casi toda la otra gente que quería conocer pude hacerlo.

-¿Y un fotógrafo del que vio su trabajo y dijo: me habría gustado hacerlo a mí?

-Todo el tiempo. Son tantos que no podría dar sus nombres. Diferentes fotógrafos en distintos momentos.

-Para usted que define un buen fotógrafo: ¿el que hace una buena toma o el que está en el lugar indicado en el momento preciso?

-Y, tenés que tener las dos cosas. Tenés que estar en el lugar exacto en el momento exacto y sacar una buena foto, percibir qué pasa y poder captar ese momento. Se complementan.

-De la vida que vio de los rockeros, ¿qué ama y que odia?

-Me gusta la pasión que tiene esa vida. El rocanrol para mí es la posibilidad de expresar tus sentimientos con mucho ruido, con un sonido agudo, que a veces se acerca al alarido. Lo que no me gustaba... No pienso lo que no me gusta. Me gusta esa vida, mí vida; me gusta todo jaja.

-¿Nunca piensa lo que no le gusta?

-Trato de no hacerlo. Hago lo que me gusta hacer, así que no pienso en lo que no me gusta. Trato de ser positivo. John Lennon dijo: no hay problemas, solamente soluciones. Y a eso apunto cada vez que hago un trabajo, no pensar que tengo una dificultad, sino ver qué soluciones se me ocurre. Ahora te dejan sacar sólo tres temas, y siempre los del principio. Yo prefiero tomar los últimos tres temas, cuando el show está lleno de excitación, en vez las primeras canciones, que son más tranquilas. Por eso ahora también voy con mi cámara pocket: como sé que me van echar y casi seguro no voy a tener la foto que busco, me llevo la pocket y después desde otro lugar trato de sacar una buena foto. Hace poco estuve sacando fotos en un show secreto de Green Day, entonces le habían dicho a la gente que nada de fotos. Y unas chicas empezaron a gritar que yo estaba sacando fotos, pero yo estaba trabajando para la banda. Y ellas decían que no era justo, que eso no era muy punk. Y yo dije: si querés ser punk, callate, sacá la foto y que no te agarren. ¡Eso es punk! *
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