Cuando lo familiar se vuelve extraño

01.12.2011 | 16.54 Comentar   |   FacebookTwitter

Spot de Catalina Schliebener
Sociedad /  Hasta el 15 de Enero del 2012 se puede ver en Bisagra Arte Contemporáneo la muestra "Spot" de Catalina Schliebener.
Por Eugenio Palma Genovés

Catalina Schliebener es una leonina de 31 años que nació en Chile y vive hace varios años en Buenos Aires donde se desempeña como artista visual. Será tal vez por el déficit de atención que padeció en su niñez, que a Catalina, inquieta por prescripción médica, le cuesta mucho concentrarse en una cosa a la vez. Pero como lo que no resta suma, esta característica le permitió recibir ambos títulos de Licenciada en Arte y Filosofía simultaneamente.

El ojo de Catalina se centra en la infancia: “Inicialmente los cuentos infantiles se transmitían por vía oral, cumplían la función de emitir ciertos deberes morales, ese fue su objetivo cultural, hay muchos cuentos que operan al generar imágenes de lo que podría ocurrir si no se cumple ese mandato. Esto siempre es metafórico. Todos los cuentos tienen una moraleja que los niños tienen que aprender”.

A medida que transcurre nuestra charla en Bisagra Arte Contemporáneo donde Catalina expone hasta principios de Enero del 2012 me doy cuenta de algo: Los cuentos infantiles son un reflejo de la sociedad en donde están contados. Las hisorias de los Hermanos Grimm de tradición alemana eran cruentas por demás mientras que los sajones de Dahl o Swiftf se presentan más simbólicos y sutiles. Aunque al final todos se universalizan al pasar por el inevitable tamiz de Disney en donde apretan por demás el frasco del edulcorante sobre todas las historias.

“Mis series comienzan mediante encuentros. Yo soy fetichista con los objetos, colecciono libros para chicos y un día decidí comenzar a trabajar con ellos. Investigué y en forma paralela releí todos los cuentos, aunque trato de mantenerme lo más ajena posible para enfocarme en lo visual”. Toma las imágenes que encontró en los libros y las “remixa” como le gusta decir a ella. Si bien en el trasfondo están las investigaciones que realizó, para Catalina lo primordial lo dicta la imagen, y eso es lo que pauta el camino a seguir. Con estas imágenes que ella encuentra hoy transmite la emoción inicial que ese cuento le transmitió de pequeña. Fusiona el asombro de la infancia con la plasticidad de la adultez.

“Trabajo por series” ahonda con respecto a su proceso creativo, “generalmente con el collage como técnica, no quiero escanearlo y digitalizarlo, yo quiero usar la hoja real de ese libro. Puedo trabajar con fotografía, impresiones digitales, sobre Back Light, 3D, con papeles recortados y poder intercalar esas técnicas”.

Pueden variar los medios pero nunca esa sensación de espanto que ella elije rescatar en su arte y en esta oportunidad Catalina decide salir del cuadro. Se acerca a la tridimensión al generar pequeñas maquetas, como escenas de cuentos que están más en el espíritu que en la acción. No hay personajes esta vez, como una suerte de generar abstracción con imágenes que no lo son. En sus propias palabras: “La muestra se llama Spot, palabra en inglés que podría significar “mancha” o “lugar”. El espectador se acerca desde su lugar propio y recompone en base a eso, por ese motivo es que me gusta ser amplia en la elección de los nombres. Me gusta también trabajar con onomatopeyas, mi primera muestra individual se llamaba BUUU, de susto o de aburrido”.

Y ante mi curiosidad constante acerca de su propia infancia, Catalina se pone seria por primera vez en la charla y dispara: “No me planteo mi trabajo como algo biográfico. Por afinidad estética siempre me gustó el imaginario de lo infantil, los dibujos animados, los libros para chicos. Más que un tema siento que es un problema: la infancia es un lugar privilegiado en donde todo lo que te rodea cobra cierta extrañeza, lo que Freud llama lo “ominoso”, esa ha sido la constante en mi trabajo. Me interesa visitar la sensación de que algo conocido, cercano o familiar se te vuelve extraño. El límite entre la realidad y la ficción es más difuso en la infancia”.

Ella prefiere ver su trabajo como un escape a otra dimensión más que relacionarlo con su propia realidad. Sea como sea, Catalina propone un viaje que dispara impresiones, paisajes conocidos y huellas olvidadas. No la dejen pasar.

SPOT
Catalina Schliebener
Bisagra Arte Contemporáneo (Bonpland 1565)
Hasta el 15 de Enero, de lunes a viernes
de 15 a 20 hs y sábados de 11 a 14 hs.
http://www.bsgr.com.ar
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